La posición de Inversión Internacional (PII) representa el balance de los saldos que un determinado país mantiene en activos y pasivos frente a terceros no residentes en un momento concreto. Por tanto, este indicador muestra el stock de activos y pasivo financieros incluidos en la cuenta financiera de la balanza de pagos. Las categorías que componen dicho balance son, por un lado, las Inversiones Directas que recogen las partidas destinadas a la adquisición de participaciones permanentes en empresas y filiales en un determinado país. Por otro, encontramos las Inversiones en Cartera que registra el stock de transacciones destinadas a la compra de títulos de participación en capital -acciones, preferentes, participaciones, etc.- o instrumentos de deuda del mercado monetario -bonos, pagarés, letras, etc.-, además de derivados financieros. Y por último, la partida de Otras Inversiones recoge el resto de activos no incluidos en los anteriores epígrafes como créditos comerciales, préstamos, depósitos transferibles, y moneda en circulación en manos de tercero. Para completar el indicador, se añade el stock de derechos y obligaciones que están bajo el control de las autoridades monetarias, como son las reservas de oro y divisas, los Derechos Especiales de Giro del FMI, y otros activos o derechos mantenidos frente al Eurosistema -que comprenden los depósitos y préstamos recibidos del mercado monetario bajo tutela del Banco Central Europeo-.