El final del ciclo económico español ha puesto en evidencia los importantes desequilibrios que afectan a nuestra economía:
- Una balanza de pagos deficitaria que incluso ha llegado a estar por encima del 10% del PIB, lo que supone ser una de las economías con mayor déficit exterior en términos de PIB del mundo junto con EEUU.
- Un desequilibrio financiero importante gracias a unos tipos de interés bajos, que junto a un periodo de de máxima liquidez en los mercados, ha posibilitado la financiación exterior sin problemas del enorme déficit del ahorro nacional.
- Un peso excesivo del sector inmobiliario en la economía que ha generado una burbuja de precios y un bloqueo de recursos financieros en un sector con problemas importantes de ajuste a medio plazo.
La competitividad de la economía es esencial debido a que la actividad exportadora depende de ella. La capacidad de vender nuestros productos y servicios en el exterior está sometido a varios elementos que finalmente se concretan en dos indicadores fundamentales que recogen la actividad exterior: las cuotas relativas de exportaciones/importaciones, y la emisión/recepción de Inversión Extranjera Directa (IED).
En una situación como la actual de crisis económica, las exportaciones suponen una gran ayuda para el crecimiento del PIB, y la evolución de los precios relativos frente al resto del mundo puede ser un indicador adelantado de la futura evolución de nuestra balanza comercial. El mayor aumento proporcional de los costes laborales respecto al resto de países, unido a un bajo crecimiento de la productividad de la economía está generando una pérdida de competitividad de nuestro país que compite en productos con una gran sensibilidad a precios, y sobre todo que lo hace con países emergentes con costes relativos menores.
CUENTA CORRIENTE Y CUENTA DE CAPITAL DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA
2003 | 2004 | 2005 | 2006 | 2007 | 2008 | |
| C.Corriente | -27.909,9 | -44.163,7 | -66.859,7 | -88.312,8 | -105.378,2 | -104.454,2 |
| B.Comercial | -39.838,8 | -53.660,2 | -68.603,2 | -83.245,9 | -91.245,8 | -87.654,1 |
| Servicios | 23.300,9 | 21.753,0 | 22.239,7 | 22.235,2 | 23.076,0 | 26.503,8 |
Turismo | 27.037,2 | 26.604,2 | 26.433,1 | 27.449,3 | 27.700,9 | 28.066,6 |
Otros servicios | -3.736,4 | -4.851,2 | -4.193,3 | -5.214,1 | -4.624,9 | -1.562,8 |
| Rentas | -11.603,6 | -12.139,5 | -17.103,3 | -20.799,2 | -30.141,5 | -34.054,5 |
Trabajo | 54,1 | -148,2 | -177,7 | -281,7 | -277,0 | -61,7 |
Inversión | -11.657,7 | -11.991,3 | -16.925,5 | -20.517,5 | -29.864,6 | -33.992,7 |
| Transfencias | 231,7 | -117,1 | -3.392,9 | -6.503,0 | -7.066,8 | -9.249,4 |
| C.CAPITAL | 8.165,3 | 8.427,9 | 8.180,4 | 6.194,4 | 4.577,8 | 5.555,6 |
| B. PAGOS | -19.744,5 | -35.735,8 | -58.679,3 | -82.118,5 | -100.800,4 | -98.898,6 |
Antes de la integración de nuestro país en la Unión Monetaria, la pérdida de competitividad podía ser corregida mediante una devaluación de la moneda, pero una vez dentro del euro esta posibilidad no existe. Por tanto, la única herramienta con la que la gestión económica puede intentar mantener nuestra capacidad exportadora es aumentando la productividad de los factores productivo, y controlar los costes laborales entre otras medidas.
Otro indicador de la salud exportadora de nuestra economía es la atracción de inversión extranjera directa (IED), que es aquella que se destina a la creación, adquisición y mantenimiento de empresas, y por tanto a la ampliación del tejido productivo y comercial. Como podemos observar en el gráfico anterior, el flujo neto de inversiones hacia nuestra economía no se ha deteriorado en la última década, incluso teniendo presente el importante esfuerzo inversor de nuestra economía en el exterior.