miércoles, 25 de agosto de 2010

Situación de la competitividad exterior española

El final del ciclo económico español ha puesto en evidencia los importantes desequilibrios que afectan a nuestra economía:
  • Una balanza de pagos deficitaria que incluso ha llegado a estar por encima del 10% del PIB, lo que supone ser una de las economías con mayor déficit exterior en términos de PIB del mundo junto con EEUU.
  • Un desequilibrio financiero importante gracias a unos tipos de interés bajos, que junto a un periodo de de máxima liquidez en los mercados, ha posibilitado la financiación exterior sin problemas del enorme déficit del ahorro nacional.
  • Un peso excesivo del sector inmobiliario en la economía que ha generado una burbuja de precios y un bloqueo de recursos financieros en un sector con problemas importantes de ajuste a medio plazo. 

La competitividad de la economía es esencial debido a que la actividad exportadora depende de ella. La capacidad de vender nuestros productos y servicios en el exterior está sometido a varios elementos que finalmente se concretan en dos indicadores fundamentales que recogen la actividad exterior: las cuotas relativas de exportaciones/importaciones, y la emisión/recepción de Inversión Extranjera Directa (IED).

En una situación como la actual de crisis económica, las exportaciones suponen una gran ayuda para el crecimiento del PIB, y la evolución de los precios relativos frente al resto del mundo puede ser un indicador adelantado de la futura evolución de nuestra balanza comercial. El mayor aumento proporcional de los costes laborales respecto al resto de países, unido a un bajo crecimiento de la productividad de la economía está  generando una pérdida de competitividad de nuestro país que compite en productos con una gran sensibilidad a precios, y sobre todo que lo hace con países emergentes con costes relativos menores. 

CUENTA CORRIENTE Y CUENTA DE CAPITAL DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA
2003
2004
2005
2006
2007
2008
C.Corriente
-27.909,9
-44.163,7
-66.859,7
-88.312,8
-105.378,2
-104.454,2
B.Comercial
-39.838,8
-53.660,2
-68.603,2
-83.245,9
-91.245,8
-87.654,1
Servicios
23.300,9
21.753,0
22.239,7
22.235,2
23.076,0
26.503,8
Turismo
27.037,2
26.604,2
26.433,1
27.449,3
27.700,9
28.066,6
Otros servicios
-3.736,4
-4.851,2
-4.193,3
-5.214,1
-4.624,9
-1.562,8
Rentas
-11.603,6
-12.139,5
-17.103,3
-20.799,2
-30.141,5
-34.054,5
Trabajo
54,1
-148,2
-177,7
-281,7
-277,0
-61,7
Inversión
-11.657,7
-11.991,3
-16.925,5
-20.517,5
-29.864,6
-33.992,7
Transfencias
231,7
-117,1
-3.392,9
-6.503,0
-7.066,8
-9.249,4
C.CAPITAL
8.165,3
8.427,9
8.180,4
6.194,4
4.577,8
5.555,6
B. PAGOS
-19.744,5
-35.735,8
-58.679,3
-82.118,5
-100.800,4
-98.898,6
FUENTE: Instituto Nacional de Estadística

Antes de la integración de nuestro país en la Unión Monetaria, la pérdida de competitividad podía ser corregida mediante una devaluación de la moneda, pero una vez dentro del euro esta posibilidad no existe. Por tanto, la única herramienta con la que la gestión económica puede intentar mantener nuestra capacidad exportadora es aumentando la productividad de los factores productivo, y controlar los costes laborales entre otras medidas.

Otro indicador de la salud exportadora de nuestra economía es la atracción de inversión extranjera directa (IED), que es aquella que se destina a la creación, adquisición y mantenimiento de empresas, y por tanto a la ampliación del tejido productivo y comercial. Como podemos observar en el gráfico anterior, el flujo neto de inversiones hacia nuestra economía no se ha deteriorado en la última década, incluso teniendo presente el importante esfuerzo inversor de nuestra economía en el exterior.

lunes, 5 de julio de 2010

Estabilidad financiera del Banco de España

Según el último informe de Estabilidad Financiera del Banco de España, podemos afirmar que los mercados financieros están reaccionando de forma excesiva ante la situación de las finanzas públicas españolas y del sector bancario. Los fundamentales finalmente se impondrán y es probable que las peores expectativas que hoy tienen peso en los análisis económicos dejen de ser así en el medio y largo plazo, una vez se descubra que el caso griego no tiene un paralelismo extrapolable al caso español. Ahora bien, la disciplina del mercado ha obligado a las autoridades españolas a tener que tomar medidas inmediatas para reducir los déficit excesivos que pretendían resolver dentro de dos o tres años cuando el ciclo político les fuese menos adverso. Quedan reformas estructurales por hacer en el mercado laboral y en el sector servicios, y esos son realmente los fundamentales que situarán a España en un escenario de crisis a lo griega o en otro de economía estable y próspera.

La banca española ha mostrado pericia en la gestión de riesgos durante el período previo a la crisis, aunque el boom inmobiliario incentivó que gran parte del flujo de financiación que se obtenía del exterior fuese a parar a sectores empresariales con grandes necesidades de recursos pero también grandes riesgos como son las inmobiliarias y las constructoras,  y a la compra/inversión en viviendas por parte de los particulares.

El sector inmobiliario en su conjunto prosigue con su ajuste en mayor intensidad que el resto de la economía, y esto influye de forma importante en la calidad crediticia de los activos del sistema bancario, los cuáles dependen en gran media de la adecuada gestión de los riesgos asumidos, la calidad de la cartera de créditos, que por cierto es muy heterogénea, y la efectividad de las garantías que repaldan dichos créditos.

Los mercados mayoristas tanto monetarios como de capitales siguen sin estar plenamente normalizados. Desde el mercado interbancario sigue sin fluir el dinero hacia el resto de la economía como se puede observar en la gran cantidad de depósitos que mantienen las entidades financieras en el Banco Central Europeo, y es por ello por lo que la autoridad monetaria ha decidido no refinanciar el vencimiento de más de 400.000 millones que vencía a principio de julio. El mercado de titulizaciones o el de deuda sénior continúan con dificultades de emisión para entidades de tamaño medio y pequeño, lo que manifiesta el grado de desconfianza que existe hacia entidades financieras que por su reducido tamaño  todavía se desconoce el potencial daño que puede tener los riesgos inmobiliarios asumidos en su viabilidad económica y financiera.
 
Las primeras informaciones sobre la solvencia de las grandes entidades financieras europeas han aclarado muchas incertidumbres respecto a la situación real de las españolas. En concreto, las dos grandes (Santander y BBVA) han salido bastante bien paradas de los Stress Test recientes realizados por el BCE, y son las entidades alemanas y francesas las que probablemente estén en peores condiciones. Ahora bien, las de menor tamaño son las que más incertidumbre generan en los inversores ante el desconocimiento de la situación real quizás por una falta de transparencia que si van a tener las grandes entidades con la próxima publicación de los exámenes financieros sobre escenarios de tensión realizados.

viernes, 18 de junio de 2010

Desafíos de la nueva estabilidad financiera

En el discurso "El camino por recorrer para los Bancos Centrales: Nuevos restos para la estabilidad financiera" publicado recientemente por el FMI y realizado en la última reunión de bancos centrales en Rusia, expone el camino a recorrer por los bancos centrales ante los nuevos desafíos para la estabilidad financiera que están por venir, estableciéndose las grandes líneas de actuación que las autoridades monetarias tendrán que desarrollar para mitigar el riesgo sistémico en el futuro. Se alaba la gestión realizada por el Banco Central de Rusia, que en los momentos de máxima tensión inyectó liquidez para estabilizar el sistema, y que rápidamente procedió a retirar, algo que no han empezado todavía a realizar en Europa y Norteamérica.

Se establecen por tanto tres desafíos claves para ampliar y mejorar las herramientas con las que los bancos centrales pueden controlar de manera eficiente los riesgos sistémicos:
  • Por un lado, la necesidad de mejorar la supervisión del sector financiero. Si algo se ha puesto de manifiesto en la crisis actual es que no es tanto un problema de mala regulación financiera , como de un deficiente control de las entidades financieras con riesgos sistémicos. 
  • Por otro lado, la necesidad de fortalecer un marco adecuado de política monetaria centrada en la estabilidad de precios, que ha demostrado ser de gran ayuda para evitar la tendencia procíclica de la actividad financiera.
  • El previsible aumento de los flujos de capital hacia las economías emergentes, con mejores perspectivas de crecimiento, pueden crear problemas macroeconómicos para las economías receptoras difíciles de gestionar.

MEJORA DE LA SUPERVISIÓN
Los análisis posteriores a la crisis han puesto de manifiesto la falta de capacidad y disposición de algunos supervisores para actuar, lo que manifiesta una debilidad institucional importante. Esta falta de diligencia o capacidad en la supervisión son explicados en el documento:

  1. Los supervisores no fueron suficientemente intrusivos y escépticos, ya que confiaron en exceso de las firmas de análisis de riesgo, y por tanto, de una incorrecta autodisciplina de los mercados.
  2. La supervisión no fue suficientemente dinámica y adaptativa. La innovación financiera superó la capacidad de los reguladores para comprender correctamente los riesgos de los nuevos y complejos productos financieros. Tampoco lo hicieron las agencias de calificación crediticias.
  3. La supervisión tampoco fue lo suficientemente amplia, debido a que sólo se evaluaron las entidades financieras que entraban dentro del perímetro de la regulación, dejando fuera del control los instrumentos utilizados por aquéllas para colocar fuera de balance una gran cantidad de sus riesgos.
  4. La supervisión no fue lo suficientemente concluyente, de forma que no actuó rápida y clara ante la falta de equilibrio de los balances de las entidades financieras.